miércoles, 25 de agosto de 2010

Cuando el bebé de la casa va por primera vez al nido


Es muy común ver lágrimas correr el primer día de clases, pero, en la mayoría de los casos, son los papis y las mamis quienes más sufren la separación.

Los bebés y los niños que lloran al momento de despedirse, créanme, dejan de llorar al poco rato. Es más, la pasan tan bien jugando y haciendo actividades que luego lloran cuando se les recoge porque quieren seguir jugando y divirtiéndose en el nido.

Muchas veces son nuestros propios miedos e ideas los que nos hacen creer que nuestros niños están sufriendo; pero, en realidad, no hay nada de qué preocuparse.

En el nido, los niños pasan el tiempo desarrollando todas sus habilidades y potencialidades, jugando y resolviendo conflictos con sus compañeros, aprendiendo las bases de todas las destrezas que necesitarán para poder formarse como personas sociales e individuales.

Así que papis y mamis, cuando sus pequeñines estén apunto de ir por primera vez al nido, felicítenlo y demuéstrenle que a donde va, es un lugar seguro y hermoso para ir; y si llora al momento de despedirse, no le demuestren compasión ni pena; más bien, díganle que en un ratito volverán a recogerlo, denle un beso, un abrazo y salgan tranquilos del lugar; tengan por seguro que en menos de dos minutos el niño se calmará.

Si quieren sentirse más tranquilos, pídanle a la profesora que se comunique con ustedes si es que el niño no se calma por nada.

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